Neuronas, ¡regresen!

No sé si es esta nueva faceta de la maternidad, si es que ya estoy en mi cuarta década, si es el cambio de vida y ciudad, el haberme mudado de casa, regresar de lleno al trabajo –o todo junto–, pero creó que he perdido un nivel considerable de neuronas.

Yo pensaba que se habían ido de vacaciones y regresarían, pero ya me estoy dando cuenta que no es así, que decidieron tomar un sabático o de plano abandonarme a mi suerte.

A mí que no se me olvidaba nada, ya se me empiezan a olvidar las cosas más básicas como hacer pagos, dónde guardé la chequera, cosas que me dice mi marido, o cambio mentalmente de fecha de compromisos sociales, para darme más tarde cuenta de que me los he perdido sin haberme siquiera disculpado.

Por segunda ocasión ¡en un mes! le estropeo la pantalla a mi iPhone, y no, no es Cristina quien me lo ha tirado, ¡he sido yo las dos veces! Ahora más que nunca entiendo a todas las mamás que he visto con las pantallas de sus iPhones estrelladas.

Yo que me he hecho tan dependiente del aparatito éste, ya estoy pensando seriamente en apuntar cada una de las cosas que tengo que hacer y ponerle varias alertas para que no se me olviden.

Me encontré este artículo de Baby Center sobre las madres olvidadizas, pero sólo hablan del embarazo. A mí curiosamente en esta etapa me fue perfectamente bien con mi memoria.

¡Por favor, mamás del ciberespacio! Dénme tips, díganme que las neuronas regresan o al menos háganme sentir que no estoy sola.