Art Basel con niños

Definitivamente una pieza que llamó la atención de los pequeños.
Art Basel 2014
Cristina sorprendida viendo una escultura con forma de un enorme pastel.

Para quienes habitamos en Miami y nos gustan todo tipo de expresiones artísticas, que van desde el arte contemporáneo hasta el diseño, la primera semana de diciembre es una de las más esperadas del año.

Y es que no importa qué tanto te involucres en la grandísima feria Art Basel, o en cualquiera de las muchas otras que ocurren de manera paralela, esa semana la ciudad se vuelve la capital internacional del arte y es imposible ignorar lo que está pasando a nuestro alrededor.

En esta ocasión decidí que nada me iba a detener y opté por ir aunque fuera un rato a disfrutar de Art Basel con Cristina. Mi gran sorpresa fue que pasamos casi cuatro horas súper divertidas en un evento que jamás pensé que fuera tan llevadero para ir con pequeños.

Si el año que entra piensan ir con sus niños, aquí les dejo varias recomendaciones a partir de esta maravillosa experiencia que viví con mi hija de 3 años.

  1. Lleva carrito para bebé: Aunque Cristina aguanta muchísimo caminando, no me quise arriesgar a que se cansara, así es que llevé su carrito McLaren, que es pequeño y práctico. Los pasillos de la feria son tan amplios, que puedes maniobrarlo sin problema, aún dentro de muchos de los stands de las galerías que exhiben ahí su obra.
  2. Llega antes de que abra la feria: Miami se desquicia en los días de Art Basel, el tráfico se pone imposible y hay estacionamientos en los que hasta pretenden cobrarte la grosera cantidad de $40 dólares por dejar tu automóvil. Si llegas antes de que abran las puertas, de todos modos encontrarás bastante gente, pero mucha menos que a mitad del día, y tus posibilidades de encontrar un estacionamiento con precio decente son muchas más.
  3. Compra los boletos por internet: Te ahorrarás una larga fila y podrás llegar directamente a disfrutar del evento.
  4. Almuerza bien antes de llegar y lleva snacks: A menos de que vayas con un holgado presupuesto y quieras disfrutar de los concurridos espacios para comer, mi recomendación es llegar temprano a Miami Beach, almorzar en Lincoln Road y luego dirigirte a la feria, ya que cualquier alimento o bebida que compres dentro va a ser mucho más caro que lo que puedas encontrar afuera. Los snacks que lleves sólo se pueden consumir en el área de comidas.
  5. Sigue tú el ritmo de tu pequeño y no lo obligues a que siga el tuyo: Éste fue el punto clave de que Cristina y yo disfrutáramos tanto de la feria, ya que llegué sin expectativas y ella me fue guiando por las obras que le interesaba ver. Subida en su carrito le dije que me dijera “stop!” cuando quisiera detenerse a ver algo y funcionó muy bien. Duramos hora y media antes de salir del piso principal.
  6. Hazle preguntas sobre la obra de arte que le interesó: Mi hija es pequeña aún por lo que nuestras “discusiones” sobre arte se basaron en qué colores veía, que figuras podía identificar, si veía caras felices o tristes. Cosas básicas que ha aprendido en su escuela.
  7. Cuando veas que sea el momento de cambiar de actividad, dirígete a Art Kids: Este espacio que se ubica en el segundo piso y que es manejado por personal entrenado del Miami Children’s Museum es para pequeños de 4 a 12 que se pueden quedar (si la capacidad de los voluntarios lo permite) sin la supervisión de un adulto. Sin embargo, como Cristina tiene apenas 3 años decidí quedarme acompañándola. Fue una experiencia súper divertida, ya que estuvimos en una clase de arte y luego nos fuimos a varias islas en donde les estaban ofreciendo, sin costo extra, diferentes actividades.
  8. Baja tus expectativas: La entrada más económica al centro de convenciones donde se realiza Art Basel es de $45 dólares, por lo que muchos quieren aprovecharlo al máximo. Sin embargo cuando se va con niños, ellos aguantan mucho menos. Mi filosofía fue que más vale eso que nada. ¡Ah! Dato importante: Los niños no pagan entrada.

Aquí les dejo una fotogalería de nuestro día en Art Basel.