Lecciones de un segundo embarazo / Lessons from a second pregnancy

TRESemme 2

Coat: Prada / Sweater: Brooks Brothers / Sunnies: Elizabeth and James / Hair: Marco Peña for TRESemmé / Photo: Nicolas Stipcianos for TRESemmé / Production: The Dream Team Agency / Location: Lincoln Center during Mercedes-Benz Fashion Week.

Ve el proceso de producción aquí. / See the production process here.

Estoy a sólo unos días de dar a luz a mi segundo hijo, Guillermo. Y después de un embarazo a los 39 años prácticamente perfecto, éste a mis 43 me dejó varias lecciones que hoy quiero compartir con ustedes.

1. Cada embarazo es distinto: Quizás esto se lea demasiado obvio, pero por yo haber vivido un muy buen primer embarazo esperaba (quizás ingenuamente) que el segundo fuera igual, pero no, no fue así. Mientras en el primero estuve hasta el último día de arriba a abajo, en este segundo tuve que pasarlo todo el último trimestre extremando cuidados.

2. ¡Cuidado con las caídas!: Sí, escuchamos que las caídas son muy peligrosas, pero muchas veces no tomamos las precauciones necesarias y seguimos usando zapatos de tacón, o como en mi caso, bajé unas escaleras sin barandal con zapatos de suela demasiado lisos que provocaron que cayera de sentón, para un día después, viajando rumbo a Nueva York me topara con que sentía una gran presión en la cadera.

(Aquí más sobre caídas en el embarazo)

3. El embarazo puede disminuir el estrés: Aunque me puse buscar en internet para informarme sobre este tema y más bien encontré lo contrario: Cómo lidiar con el estrés durante el embarazo, estoy convencida de que en este embarazo alguna hormona ha funcionado de cierta manera para que no me estrese. A pesar del imprevisto de no poder regresar a Miami por tener riesgo de parto prematuro, de tener que quedarme durante días con Cristina sola en Nueva York, en un crudo invierno y en un estado en el que no puedo hacer mucho esfuerzo físico, y de que en mi vida están sucediendo varios cambios fuertes de manera simultánea, he estado bastante relajada a pesar de la situación.

4. A aceptar todo tipo de ayuda: Para alguien a quien le gusta ser independiente como yo, el pedir o aceptar ayuda a veces resulta complicado. Así es que en esta ocasión en la que no puedo hacer mucho acepté y recibí ayuda de amigos y familiares que estuvieron al pendiente de mí. Y sí, la agradezco muchísimo.

5. Cada quien da en la medida de sus posibilidades: Y sí, al verse uno vulnerable y en necesidad de aceptar y pedir ayuda, muchas veces esa petición viene con algún tipo de expectativa de nuestra parte. En estos meses aprendí que cada quien te ayuda en la medida de lo que puede, y eso no significa ni que te quieran menos ni que no les importes. Igual, cada gesto recibido, desde una llamada o un texto hasta hacernos el súper, venir a cocinar o pasar días con nosotras, han sido enormemente agradecidos.

6. El embarazo puede convertirse en un trabajo de tiempo completo: Sí, ya en estos últimos días, en los que he tenido que conectarme una hora en la mañana y otra en la noche a la máquina que mide contracciones, en los que mi azúcar salió alta y tengo que hacerme pruebas de glucosa 5 veces al día y cuidar rigurosamente mi dieta, el estar embarazada y preparándome para recibir a este bebé se ha convertido prácticamente en un trabajo de tiempo completo.

7. Un buen médico es toda la diferencia: En mi lista de agradecimientos no cabe la suficiente gratitud para mi médico, David Fields, quien ha estado al pendiente mío día y noche, recibiendo mis reportes diarios y ayudándome a llevar a término mi embarazo. El tenerlo cerca ha valido todos los sacrificios hechos. Me siento tremendamente bendecida de haber tenido la oportunidad de ser atendida por él.

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I’m just days away from the delivery of my second child, Guillermo. And after a perfect and smooth first pregnancy, at 39, this second one, at 43, gave me some lessons that now I want to share with you.

1. Every pregnancy is different: Probably this sounds too obvious, but after having such a good first pregnancy I was expecting (maybe very naïvely) that the second one was going to be the same. But not, it wasn’t this way. While during the first one I didn’t stop, in this one I had to be extremely cautious in the third trimester.

2. Be careful, don’t fall! We all have heard that during pregnancy falling can be very dangerous, but sometimes we are not careful enough and we keep wearing stilettos or high heels. Or like in my case, I fell down the stairs while I was wearing a pair of very slippery flats which made me land on my butt. One day after that, during a flight from Miami to New York, I started feeling a lot of presssure on my hip and I was not even in my third trimester.

(Read here more about falling during pregnancy)

3. Pregancy can lower stress:  Even though I tried to get more information about this topic, and I just found how to deal with stress during pregnancy, I am convinced that at least in this last trimester there was some kind of hormone that has prevent me from getting very stressed. Even though I couldn’t go back to Miami, I had to stay during days by myself with Cristina in New York, in the middle of a very cold winter and in a condition in which I can’t do a lot of physical effort, and that in my life many things are simultaneously changing, I had been very relaxed.

4. To accept any kind of help: For someone who likes very much to be independent, asking for or accepting help can be complicated. So in this occasion I accepted and received help from friends and family who were there for me. And yes, I really appreciate it.

5. That people helps you within their possibilities: When you feel vulnerable and in need for help, many times accepting that help comes with high expectations. In these months I have learned that each one helps you within their very own possibilities, and this doesn’t mean that they love you less or that you don’t matter. On the contrary, every gesture that goes from a telephone call, a text message or to come and spend days with Cristina and I, has been highly appreciated.

6. Pregnancy can be a full time job: In these very last days in which I had to monitor mi contractions twice a day, in which my blood sugar has been high, have to go through glucose tests 5 times a day, and in which I have to carefully watch my diet, being pregnant and preparing myself for the arrival of this baby has became almost a full time job.

7. A good doctor makes all the difference: In my thank you list there is not enough gratitude for doctor David Fields, who has been taking care of me day and night, monitoring all my daily reports and helping me to bring my pregnancy to full term. Having him close has made all the sacrifices done worthed. I feel so blessed of having had the opportunity of being treated by him.