Cuando el dinero no alcanza/ When money isn’t enough

Si me pongo a hacer memoria, desde que trabajo y me volví independiente el dinero siempre me había alcanzado.

No era millonaria, ni medianamente rica, pero siempre me había administrado tan bien que hasta logré juntar una suma significativa para comprar una casa, tener lo suficiente para irme de viaje, ir a un buen restaurante o darme uno que otro lujito como unos zapatos finos o alguna prenda de diseñador.

Aún cuando vivía en Nueva York y empecé de cero, en un cuartito y con un sueldo bastante limitado como freelance, me regalaba el placer de pagar el gimnasio que me gustaba en Columbus Circle.

¿Entonces qué estoy haciendo mal ahora que sólo lo veo pasar por mi cuenta para irse inmediatamente a pagar compromisos ya adquiridos?

If I start thinking about the past, since I became independent and work, I have always had enough money.

No, I wasn’t millionaire, not even rich, but I have always been good managing my money that I could save enough to buy a house, go on vacation, dine in a good restaurant or pamper myself with some nice shoes or a designer piece.

Even when I lived in New York, and I started from zero, in a tiny room and with a very tight freelance income, I gave myself the pleasure of paying the gym I liked the most in Columbus Circle.

So, what I’m doing wrong now that I just see it pass through my bank account to immediately go to pay all kind of things?

 

Niños ahorrando

No estoy sola en esto. A mi alrededor, me parece ser que la gente sufre del mismo mal.

Pareciera que el último año ha apretado duro. Y no importa cuánto ganes o en dónde vivas, el comentario generalizado entre mis contemporáneas en cafés, en el colegio y hasta en grupos de WhatsApp, es que “no alcanza”.

Yo quería atribuir todo este fenómeno a que en Miami los bienes raíces han subido estrepitosamente en los últimos años y al parecer todo lo demás junto con ellos, a que ha aumentado la colegiatura, así como el pago de mantenimientos.

I’m not alone in this. People around me seem to suffer from the same syndrome.

It seems that the last year has been tough. And doesn’t matter how much you make ore where you live, people talk about the same in coffee shops, schools and even WhatsApp groups: money it’s not enough.

I wanted to think that all these is because in Miami real estate has skyrocketed in the past years, and it seems that everything with it, school fees and building maintenances, as well.

Niños ahorrando

Sin embargo, he llegado a la conclusión de que esta sensación de que no hay dinero suficiente, no tiene que ver con las finanzas personales ni la economía, sino más bien con el hecho de ser padres y de querer la mejor vida que uno le puede dar a los hijos.

Recuerdo esa misma sensación que vivieron mis papás cuando yo era chica, en la que uno se privaba de lujos y los grandes gastos estaban destinados al mayor bienestar familiar, como lo eran colegios, ayuda doméstica y la casa en la que se vivía.

Y es que cuando no hay descendencia los ajustes ante la inflación o un mal año laboral suelen hacerse más fácilmente, mientras que ya entrados en hijos y gastos, no hay vuelta atrás y uno hace hasta lo imposible para evitar alterar el equilibrio familiar.

Así es que la próxima vez que sienta que me empiezo a estresar porque “no alcanza”, cerraré los ojos y me enfocaré en todas las hermosas bendiciones que tengo ahora y que en unos años no habrá dinero suficiente que las pueda comprar.

Porque de que alcanza, alcanza.

Though, I’ve come to the conclusion that this sensation that there is never enough money, does not have to do with personal finances neither with the economy, but with the fact of being parents and wanting the best for our children.

I remember my parents having that same sensation when I was a child, in which we would say no to different kind of luxuries, and the big spend was destinated to those things that were in benefit of the whole family, like schools, the house were we lived or domestic help.

Because when you don’t have children to make all kind of financial adjustments when there is inflation or a bad year are so much easier to make, while when you have a family there is no point of return and you make even the impossible to not alterate the family balance.

So next time I feel that I begin to stress because there is “not enough”, I’ll close my eyes and think in my beautiful blessings that I now have and that in a few years there won’t be enough money to buy them.

Yes, because there will always be enough.