El día que dejé de ser periodista / The day I stopped being a journalist

Niñas en París (2011)

El hombre de este video remolcó con su bicicleta su piano a la calle Richard Lenoir a 10 metros del Teatro Bataclan, en donde anoche se realizó uno de los más sangrientos ataques terroristas en París, para después tocar frente a unos cuantos “Imagina” de John Lennon.

The man in this video pulled his piano with a bike up to rue Richard Lenoir ten meters from the theater Bataclan, which last night was the scene of the bloodiest terrorist attacks in Paris, to play “Imagine” by John Lennon.

(For English, keep scrolling)

El 14 de diciembre del 2012, trabajaba yo en una de las redacciones de una de las más importantes cadenas de televisión de Estados Unidos cuando llegó la alerta de que había ocurrido un tiroteo en una escuela primaria.

Tras el caos  empezamos a recibir imágenes en vivo aún con muy poca información de lo que había ocurrido. Sabía que ése iba a ser un día muy doloroso.

Como periodista, ya veía lo que seguía en la cobertura de este horrible acontecimiento y sabía que llegaría el momento en el que íbamos a conocer la historia de cada una de las familias involucradas en esta terrible masacre. En mi mente sólo pedía una cosa: “por favor, que no me toque a mí hacer esa fotogalería”.

Y tal cual si lo hubiera invocado, la asignación me llegó. Así es que me senté durante horas a enterarme quiénes eran esos pequeñitos que perdieron la vida, qué traían puesto, qué habían desayunado, cuáles habían sido las últimas palabras de sus padres, qué habían pedido para Navidad, y demás detalles para armar una galería fotográfica que generó cientos de miles de visitas.

Un muy mal día para la humanidad, pero un muy buen día para esos números que generan ventas.

Recién convertida en madre, con una bebé de meses en casa esperándome, yo no podía con tanto dolor y tenía que ir frecuentemente al baño a desahogar mis lágrimas.

¿Qué había pasado conmigo? Cuando sucedieron los ataques del 11 de septiembre, vi hasta la última imagen de todas las agencias fotográficas a las cuales el periódico en el que trabajaba estaba suscrito. Analicé cautelosamente que no había ni una gota de sangre, que el caos se veía con una limpieza tal, que más bien parecía una producción de Hollywood.

En medio de esa frialdad, la adrenalina de la noticia corría por mi sangre.

Sin embargo, al convertirme en madre esa adrenalina se ha transformado en dolor por todas las madres y padres que pierden a sus hijos, así como por los hijos que pierden a sus padres en estas inexplicables tragedias.

Creo que ese día dejé de ser periodista.

Todos podemos identificarnos con los parisinos, todos alguna vez hemos soñado con esta hermosa ciudad, los que hemos tenido la dicha de visitarla, la hemos amado, los que han vivido ahí se la han llevado en su corazón.

Sin embargo, hoy he decidido que mi manera de solidarizarme con el dolor de todas las víctimas no será consumiendo miles de pixeles en aterradoras imágenes, como quienes realizaron este terrible acto pretenden que hagamos, sino quedarme sólo con este video que les presenté en un inicio y que me regala, al menos a mí, esperanza en la humanidad.

On December 14, 2012, I was working in the newsroom of one of the most important TV networks in the United States when I received the news alert that there was a shooting in a elementary school.

After the initial chaos we started to receive live images with very few information. I knew that it was going to be a painful day.

As journalist, I was aware of what it was coming after that horrifying tragedy, and knew that there was going to be the moment in which we were to find out the story of each family involved in this terrible massacre. In my mind I was asking just for one thing: “please, I don’t want to do that photogallery!”

And as if I had invoke that, the assignment came. So I sat down for hours to find out who were those little children that lost their lives in the most terrible way, what they were wearing, what they had for breakfast, what they had ask Santa for Christmas and many other details to do a photo gallery that generated hundreds of thousands of pageviews.

A very bad day for humanity, but a very good day for those numbers that generate revenue.

Being a new mom, with a little baby at home waiting for me, I couldn’t handle that much pain and I had to go frequently to the ladies room to burst in tears.

What was wrong with me? When there were 9/11 attacks, I went through the very last picture that the newspaper where I worked received from the photo agencies. I analyzed carefully that there was not a trace of blood, and that chaos seemed so clean that it looked like a Hollywood production.

In the middle of that coldness, news adrenaline was running through my veins.

But, when I became a mother that adrenaline transformed into pain for all the mothers and fathers that loose children, as well as for all those children that loose their parents in these inexplicable tragedies.

I think that day I stopped being a journalist.

All of us can identify with people from Paris, we have all at least dream once with this beautiful city, those of us lucky to have visited it love it, and those who have lived there have a piece of it in their hearts.

Though, I have decided that today my way to show support for the pain of all the victims won’t be consuming thousands of pixels in horrifying images, as the ones who perpetrated this terrible act wish, but to keep only this moment that I showed you in the video and that gives, at least to me, hope in humanity.